La empresa Agua y Saneamientos Argentinos llevó adelante una importante obra en el sistema bombeo de salida de su Planta de Ósmosis Inversa Virrey del Pino en el partido de La Matanza. Estos trabajos permitirán mejorar el proceso distribución de agua potable, incorporando mayor confiabilidad y capacidad operativa al sistema, complementándolo así con una obra anterior en la entrada de agua a la planta.
Durante esta etapa, los trabajos consistieron en el montaje de una válvula mariposa sobre un ramal de 800 milímetros de diámetro, además de la instalación de una nueva cañería que permitirá, una vez finalizada la obra, desviar el agua ya tratada a una cisterna de salida en lugar de enviarla directamente a la red.
Esta nueva cisterna de salida, actualmente en construcción, tendrá una capacidad de 2000 metros cúbicos y funcionará como una reserva de agua tratada. Desde allí, el agua será impulsada a la red mediante una nueva sala de bombeo equipada con bombas de velocidad variable, lo que permitirá regular el caudal y la presión de salida de acuerdo con la demanda.
El ingeniero Diego Vilaseca, inspector de obra destacó la importancia de la obra y añadió que “Actualmente, la planta no dispone de un sistema que permita regular en forma independiente las condiciones de impulsión hacia la red. El objetivo de esta obra es incorporar un bombeo de salida, equipado con variadores de velocidad, que permita controlar el caudal y la presión con que el agua tratada es impulsada a la red de distribución.”.
La obra también contempla la instalación de un grupo electrógeno para el nuevo bombeo de salida que, una vez operativo, permitirá ante eventuales cortes de energía en la zona, garantizar una mayor autonomía del sistema de distribución.
Esta intervención es complementaria a una obra previa que ya fue finalizada: la construcción de una cisterna de entrada con capacidad de 4000 metros cúbicos, que optimizó el funcionamiento de la planta al desacoplar el proceso de captación de agua cruda del de tratamiento de potabilización.
Al respecto, Vilaseca explicó que "Anteriormente, los pozos impulsaban el agua directamente hacia los módulos de ósmosis inversa, los cuales requieren elevadas presiones de operación. Esta condición generaba mayores exigencias sobre las conducciones de alimentación y aumentaba la probabilidad de roturas. Con la incorporación de la cisterna de entrada se logró desacoplar ambos procesos: los pozos alimentan la cisterna y, desde allí, un nuevo sistema de bombeo abastece a la planta de tratamiento, brindando mayor flexibilidad operativa y reduciendo el riesgo de fallas en las conducciones.”.
Inaugurada en 2010, la Planta de Ósmosis Inversa Virrey del Pino es una de las más grande de su tipo en Sudamérica. Su función principal es potabilizar el agua mediante un proceso que permite garantizar el cumplimiento de los parámetros de calidad establecidos por la normativa vigente.
Con el montaje de las nuevas cañerías y elementos, AySA avanza en una obra estratégica que permitirá modernizar el sistema de salida de la planta. Una vez concluida, la incorporación de la cisterna y del nuevo bombeo brindará mayor capacidad de regulación, flexibilidad operativa y confiabilidad al proceso de distribución de agua potable.