El departamento de Cloacas Máximas de AySA está llevando adelante un ambicioso trabajo de rehabilitación hidraúlico del Conducto Colector Costanero con el objetivo de mejorar el transporte de líquidos cloacales, eliminando sedimentos y aumentando la eficiencia del sistema frente al crecimiento demográfico de las últimas décadas, principalmente en el corredor norte de la Ciudad de Buenos Aires.
El Colector Costanero es un conducto que recolecta los líquidos cloacales desde el norte de la Ciudad, iniciando en Av. Gral. Paz y Tres de Febrero, y los transporta a lo largo de 18.5 km hacia la zona sur de la Ciudad, finalizando su recorrido en la Estación de Bombeo Cloacal Boca-Barracas.
“Hoy ya nos encontramos a la altura de la Av. del Libertador y Ugarteche, en el barrio de Palermo Chico. El conducto a esta altura tiene 2800 mm de diámetro. Esta etapa tiene como punto de partida este lugar e implica la rehabilitación de 1.300 metros para el lado del sur, por tramos. En el primer tramo tiene aproximadamente 93 mts, se llegaron a quitar en promedio 80m3 de sedimento”, señaló el arquitecto Pedro Cruz, supervisor de Cloacas Máximas de la Dirección de Grandes Conductos de AySA.
Este conducto nace con otro nombre –Colector Ribereño- del lado de provincia, con un diámetro de 400 mm en San Isidro y atraviesa Vicente López. Luego este conducto va ampliando su diámetro desde el norte de CABA, iniciando con 400 mm en el límite de la General Paz, hasta finalizar en el enlace con la Estación de Bombeo Cloacal Boca-Barracas con 3400 mm, donde los líquidos son reimpulsados hacia la Planta del Bicentenario ubicada en Berazategui para su tratamiento.
Este plan integral inició con la construcción y acondicionamiento de más de una veintena de bocas de registro sobre la traza planificada del colector. Actualmente, se está llevando a cabo la etapa de rehabilitación hidráulica. Este trabajo consiste en realizar una limpieza mecánica del colector mediante el uso de baldes de distintos tamaños arrastrados por un malacate hidráulico, y se espera que finalice a finales del primer trimestre de 2025. “Estamos sacando todo el sedimento que tiene el caño. De esta manera, le daríamos mucha mayor dinámica a cómo se escurre el líquido, desde zona norte hacia zona sur.”, concluyó el arquitecto Cruz.
Cabe destacar que mientras se llevan adelante los trabajos, no se verá afectada la prestación del servicio de cloacas a las usuarias y usuarios de la zona. Las limitaciones en cuanto al tránsito son mínimas, de un solo carril sobre la Av. del Libertador.
Este proyecto no solo busca mejorar la infraestructura existente, sino que también apunta a preparar el sistema para las demandas futuras, asegurando un servicio de saneamiento eficiente y de calidad para los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.