El Museo del Agua y de la Historia Sanitaria guarda en su interior los tanques que abastecieron con agua a la Ciudad de Buenos Aires durante más de medio siglo, desde su inauguración.
Se encuentra en uno de los edificios porteños más emblemáticos, el Palacio de las Aguas Corrientes ubicado en Av. Córdoba y Riobamba, declarado Monumento Histórico Nacional desde 1987.
Propone al visitante un itinerario, que permite conocer el corazón del edificio, los 12 tanques, con capacidad para almacenar 72.700.000 litros de agua, que abastecieron a la ciudad a fines del siglo XIX y comienzos del XX. El acelerado crecimiento en altura de esta zona, que requirió mayor potencial y caudal en la provisión, motivó su progresiva desafectación.
Además de este gran depósito distribuidor, el museo ofrece la posibilidad de apreciar piezas de cerámica inglesa esmaltada, grifería nacional e importada, mobiliario de las antigüas dependencias de Obras Sanitarias de la Nación y uno de los archivos de planos históricos más importantes de la ciudad.
Salas
El Museo del Agua y de la Historia Sanitaria cuenta con diferentes salas, en las que se pueden ver desde las antiguas piezas originales de cerámica esmaltada y los primeros artefactos sanitarios aprobados en el país, hasta la estructura central del Palacio de las Aguas Corrientes, junto con centenares de elementos de grifería, planos históricos y fotografía de época.